La Albufera tiene dueño

Aunque normalmente no nos paremos a pensar a quién pertenece La Albufera, resulta que tiene dueño. Nuestro lago no es patrimonio del Estado, ni pertenece a los arroceros, ni la Junta de Desagües o la Confederación Hidrográfica son titulares de las aguas. Esto es algo que ya sabíamos, aunque han hecho falta muchos años de peregrinaje judicial para que, al final, el Tribunal Supremo termine por decir lo que todo el mundo sabía, que la Albufera es del Ayuntamiento de Valencia.

 

Dice el más alto Tribunal de España: “La Ley de Aguas deja fuera del dominio público hidráulico a aquellos lagos y lagunas que tuvieran inscripciones expresas con anterioridad a su entrada en vigor en 1985, como el caso de las aguas de l’Albufera, «que estaban precisamente inscritas a favor del Ayuntamiento» desde 1958, aunque fueron cedidas por el Estado en 1911”. Como Asociación de Vecinos de El Perellonet, pueblo inmerso en el Parque Natural, nos alegra que el Supremo haya fallado a favor del Ayuntamiento y en contra de las pretensiones de otras instituciones que pretendían controlar el uso de las aguas.

 

Uno de los principales problemas de El Perellonet es la idoneidad de las aguas de nuestra playa, que atraen a miles de vecinos y turistas todos los años. Motor incuestionable de la economía local y del desarrollo urbanístico en esta parte de Valencia, el turismo puede verse gravemente afectado por la contaminación de las aguas que la Junta de Desagües vierte a través de las compuertas. Además, y no menos importante, son las aguas en las que nos bañamos, juegan nuestros hijos y descansan nuestros mayores. Esta Asociación ha realizado, a través de laboratorios especializados, varios análisis del agua, tanto de la zona de baño como de la zona de la gola. Los resultados arrojan muchas dudas acerca de la salubridad del agua, tanto es así que la diferencia entre abrir las compuertas como se está haciendo o respetar la normativa a rajatabla puede ser también la diferencia entre disfrutar de la playa o que la tengan que clausurar.

 

De ahí la importancia que tiene que el Tribunal Supremo haya dictaminado que el titular indiscutible de las aguas de la Albufera sea el Ayuntamiento de Valencia. El Consistorio valenciano tiene la obligación inexcusable de respetar la normativa, de proteger al paraje y a los vecinos. La burocracia también se simplifica, puesto que a partir de ahora nadie puede tirar la pelota hacia otro lado alegando tener o no competencias. Ahora queda bien claro que es nuestro Ayuntamiento el que tiene la responsabilidad de hacerse cargo de los problemas que venimos planteando desde la Asociación de Vecinos.

Deja tu comentario